

El nombre de Tláhuac proviene, del
náhuatl. los posibles significados del nombre de Tláhuac son:
Lugar donde se recoge cuítlatl, derivado de la voz cuítlatl, el nombre de una alga que crecía en el
lago de Xochimilco.
Donde canta el señor, derivado de la voz cuícatl = canto.
Guardián o teniente de la tierra
En un sentido esotérico, el nombre de Tláhuac puede significar Tierra que emerge, connotación relacionada con la posición de Cuitláhuac en la boca que unía los lagos de Xochimilco y
Chalco.
Tláhuac es una de las 16
delegaciones del
Distrito Federal de
México.Se encuentra localizada en el sur del
Distrito Federal, capital de
México. Hasta hace unas dos décadas, Tláhuac era una de las delegaciones rurales de la capital mexicana. Por ello, era conocida con el nombre de La provincia del Anáhuac. Sin embargo, la presión demográfica de la ciudad ha propiciado que buena parte de sus antiguos campos de cultivo hayan quedado incorporados a la mancha urbana de la
ciudad de México. Fue creada como delegación en el año de 1924, cuando por gestiones del senador
Severino Ceniceros fue separada del territorio de
Xochimilco.
Tláhuac esta integrada por siete pueblos de origen prehispánico, cada uno de ellos digno de visitarse:
San Andrés Mixquic, San Nicolás Tetelco, San Juan Ixtayopan, Santa Catarina Yecahuizotl, Santiago Zapoti-tlán y San Francisco Tlaltenco
Actualmente esta dividido territorialmente en las siguientes zona: Zapotitla, Olivos, Nopalera, Del Mar, Miguel Hidalgo, Zapotitlán, Tlaltenco, Tláhuac, Santa Catarina, Tetelco, Míxquic, Ixtayopan, Agrícola Metropolitana
Centros culturales:
Casa de Cultura Frida kahlo, Casa de cultura Rosario Castellanos, Casa Cultura ampliación los Olivos, Centro Cultural Zapotitlán, faro de Tláhuac, casa de la cultura Diego Rivera, Centro cultural Santa Catarina
Centros recreativos:
Bosque de Tláhuac, lago de los reyes.
Ven a Tláhuac ya que en distintas fechas en cada uno de los pueblos, se celebra un acontecimiento de singular importancia para la religión católica, en algunos lugares son adornadas las calles con flores, imágenes hechas con aserrín, bandas de música, comparsas que recorren las principales calles, y la quema de cohetes.
Encontraras carnavales ya que estos son una tradición arraigada y representativa de San Francisco Tlaltenco y Santiago Zapotitlán, en la que participa gente del pueblo con sus respectivos trajes de charros. Existen diversas comparsas formadas por vecinos de estos pueblos que acompañados por sus respectivas bandas, desfilan por las principales calles de los pueblos, utilizando la música de los chinelos; destacando el desfile de disfraces; al término del recorrido se reúnen en la Plazas para realizar el Baile de Cuadrillas en honor a la Reina, acto que culmina el Carnaval. Actualmente se inicia el quinto domingo de cuaresma, la historia del carnaval en el pueblo de San Francisco Tlaltenco se remonta a finales del siglo XIX.
Y no puedes perderte la celebración de los días de muertos que se empieza a preparar en los siete pueblos de la jurisdicción de Tláhuac desde finales del mes de octubre, poniendo una luz con forma de estrella o farol, sobre la entrada de la casa; también se inicia la compra de los elementos de la ofrenda que se pone en honor de las personas que fallecieron, para que luego se comparta con
amigos y vecinos de la familia el 3 de noviembre.
Esta ceremonia es un rito, representa un gran acontecimiento solemne para los habitantes de Mixquic. Como parte del culto místico, año con año, los pobladores realizan la celebración del Día de Muertos colocando la ofrenda y preparando la alumbrada en el panteón.
El culto comienza el 31 de octubre, a partir de ese momento hace su aparición uno de los personajes más importantes dentro del rito: “el campanero”, quien es el encargado de indicar con el repique de las campanas los instantes místicos y solemnes del culto, de su responsabilidad y compromiso depende que el rito se lleve a cabo tal y como lo establece la tradición. A las 12:00 horas del día 31 de octubre, el campanero anuncia que las ánimas de los niños vienen llegando y sus familias se disponen a recibirlas.
Lo primero que hacen es arreglar el altar con una mesa pequeña y trastes diminutos, sobre ella se coloca un platito con sal, un vasito con agua, flores blancas que significan “la pureza del alma de los infantes”, se encienden los cirios blancos y se impregna la casa de copal e incienso, para recibir a los niños y adultos no bautizados que vienen sonrientes entre las chinampas. A las 11:00 de la mañana del 1° de noviembre, se ofrece una misa en honor de los difuntos chicos. Al concluir, doce campanadas señalan que los niños regresan al lugar de donde vinieron.
Enseguida las campanas comienzan a doblar para indicar que ya vienen las ánimas de los adultos; las flores blancas son sustituidas por cempasúchil y el altar se adorna con flores de muerto, la mesita se hace a un lado y se coloca una más grande, sobre ella un plato con sal, un vaso con agua, candeleros, cirios grandes y un petate. Uno de los momentos más íntimos ocurre: se encienden las ceras una por cada difunto y al mismo tiempo se nombra a la persona a quien se ofrece Antes de las 3:00 de la tarde en la mesa se colocan los alimentos que en vida le gustaban al difunto y se ofrece el banquete. A las 7:00 de la noche, el doblar de las campanas señala “la hora del campanero”, niños y jóvenes forman grupos, uno de ellos lleva una campana y un costal, tocan en las puertas de parientes y
amigos, rezan y cantan.
A las 8:00 de la noche se realiza lo que es conocido como el “paseo del ataúd”, una costumbre que los jóvenes crearon hace 25 años. Durante este “paseo” los jóvenes se disfrazan y cargan un ataúd de madera por las calles principales del pueblo hasta llegar a un embarcadero donde la procesión recorre una parte del canal en trajinera y, aunque esto no es bien aceptado por los habitantes, constituye en cambio un motivo más de atracción turística. El día 2 alrededor de las 6:00, la familia se prepara para ir al panteón, que por la mañana fue arreglado con flores. Toman sus velas, las flores del altar, el sahumerio y el copal y se dirigen al camposanto donde van a alumbrar el camino de regreso de sus seres queridos “como un testimonio de amor eterno; de fe, esperanza y símbolo del compromiso para estar ahí el año siguiente para alumbrar su camino”.
En Semana Santa, se realiza una de las celebraciones
religiosas de mayor relevancia entre sus habitantes, como es la representación de la pasión de Cristo. La escenificación inicia el domingo de ramos, donde el Nazareno hace su entrada a la iglesia y los feligreses bendicen las palmas.
El jueves santo se realiza la última cena y la aprehensión de Jesús quien pasa la noche en la iglesia, resguardado por los judíos.
El viernes se realiza el vía crucis por las calles principales del pueblo. Cada estación se ilustra con un cuadro que representa algún pasaje histórico de la vida y muerte de Jesucristo. Por la noche se realiza la procesión del silencio, los habitantes cargan una imagen que se encuentra en la iglesia del pueblo. El sábado llega la gloria del fuego nuevo con lo que se agranda la fe y la esperanza de la tradición. El domingo de resurrección, a partir del medio día, se reúnen los grupos que integran el desfile del carnaval. Realizando recorridos por las principales calles del pueblo con disfraces de judas, el anfitrión, amenizados por música de viento.
Ven y conoce las calles, la gente, la comida, piérdete en la magia de esta delegación.
TLAHUAC SE DEFINE EN TRES PALABRAS: RAICES, COSTUMBRES Y TRADICIONES.